JORNADA DE LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE HIPNOSIS DEL 11 DE DICIEMBRE, 2015
HIPNOSIS Y DOLOR (Fibromialgia).

Difícil es el arte de integrar el rigor de los datos científicos con el calor humano de una vida dedicada a la experiencia clínica y transformar ambos elementos en una placentera experiencia de aprendizaje y es aun más difícil que esa experiencia pueda satisfacer por igual tanto a los que se acercan por primera vez al tema de la Hipnosis, como a los más expertos. Todo esto es precisamente lo que consiguió el Dr. José Sala Paya ponente de la jornada que la AEH celebró para profesionales de la salud en la Universidad de Medicina, Escuela de Enfermería de la Universidad Complutense el pasado 11 de diciembre del 2015.

El tema del día, un clásico entre las aplicaciones de la Hipnosis clínica, fue el tratamiento del dolor crónico con apoyo de procesos hipnóticos, en esta ocasión con un especial énfasis en una enfermedad que, tristemente está de actualidad, la fibromialgia, en la el Dr. José Sala tiene sobrada experiencia, tanto en su antiguo puesto como Jefe de la Sección Clínica y Tratamiento del Dolor del Hospital Clínico Universitario Joan XXIII de Tarragona, como en la práctica privada.

Muy pronto, desde que la ciencia comenzó a interesarse y a investigar la Hipnosis, se dieron cuenta aquellos pioneros que es posible producir analgesia y anestesia autoinducida por el propio sujeto, a través de la sugestión hipnótica. Una y otra vez la investigación viene a confirmar la utilidad de esta técnica en el  ámbito del control del dolor, como así ha hecho el propio Dr. Sala, entre otros, en sus trabajos con la fibromialgia, por lo que no deja de sorprender el desconocimiento y/o desinterés de muchos profesionales ante la posibilidad de complementar con la Hipnosis en el tratamiento de este tipo de pacientes. Por eso mismo, es de agradecer la labor que realizan los que, como el Dr. Sala, con su labor clínica e investigadora, sin tener en cuenta los prejuicios y mitos infundados que despierta la palabra «Hipnosis» en algunos círculos, luchan por mejorar la salud y aumentar el bienestar de sus pacientes, además de hacer “verdadera ciencia”, basándose en datos objetivos y rindiéndose a una evidencia, que no por mirar a otro lado, deja de existir.

Llegados a este punto, hay que señalar que la Hipnosis, no es ni una terapia en si misma, ni una entelequia seudomágica, ni un tipo de medicina alternativa de las que a veces se ponen de moda (como muchas personas parecen creer), sino que es un simple fenómeno natural, que usado como auxiliar en una terapia bien diseñada y aplicada por profesionales de la medicina o de la psicología, se convierte en una potente herramienta, que aumenta la eficacia y la eficiencia de un buen número de tratamientos en diversos campos de la salud. Cualquier persona podría, con relativa facilidad y unos conocimientos básicos en Hipnosis, conseguir una anestesia hipnótica con algunas personas, pero si ese fenómeno no se enmarca dentro de un tratamiento médico o psicológico, no dejaría de ser una curiosa anécdota, que pudiendo incluso dar un alivio momentáneo al sujeto al que se aplica, por si sola tendría un pobre valor terapéutico sin una estrategia clínica clara y fundada que le de utilidad, y para eso hacen falta el conocimiento y la experiencia de un profesional de la salud.

Durante la jornada, el Dr. Sala nos dio a los asistentes, en primer lugar, una excelente introducción a lo que es la hipnosis y su historia, a pesar de las inevitables limitaciones de tiempo, para pasar posteriormente a una explicación de los complejos mecanismos neurológicos del dolor, en los que se ven implicados tanto elementos de puro procesamiento de la información sensorial, base de un sofisticado sistema de alarma y protección del organismo, como de elementos emocionales que dan sentido a la experiencia y la completan. Diversas sugestiones aplicadas en hipnosis, pueden influir en ambos mecanismos ya sea transformando el procesamiento cerebral de la información sensorial, eliminando o disminuyendo la activación de ciertas zonas cerebrales como se ha podido comprobar en las Resonancias Magnéticas Funcionales, bien despertando los mecanismos inhibitorios del dolor, como se sospecha que ocurre en los placebos (aunque se sabe que la anestesia hipnótica sigue funcionando aun cuando se bloquean dichos mecanismos), como disminuyendo la ansiedad y otras reacciones emocionales, de tal manera que, incluso aún, en los casos en que las sensaciones sensoriales asociadas al dolor continuasen, la vivencia subjetiva de sufrimiento disminuye de forma considerable.

Respecto al dolor prolongado en el tiempo, cuando se cronifica, además de perder la función biológica primaria que le corresponde para la supervivencia del organismo como sistema de alarma, produce una  gran dosis de malestar en aquellas personas que lo padecen, afectando a casi todas las facetas de su vida diaria. Uno de los  mejores ejemplos de lo que significa para una persona convivir con la presencia continua del dolor es la fibromialgia. Esta enfermedad, que se caracteriza precisamente por una sensibilidad aumentada al dolor y, tal como señalaba el ponente, una pérdida de la capacidad inhibitoria de las sensaciones dolorosas como indican algunas investigaciones, debe necesariamente ser tratada de manera interdisciplinar. Según el Dr. Sala los elementos que más benefician a las personas con fibromialgia, y que deben estar presentes en su tratamiento son el ejercicio aeróbico controlado para recuperar y mantener la funcionalidad y mejorar el estado general, el tratamiento psicoterapéutico, para un adecuado afrontamiento y gestión de la enfermedad y sus consecuencias, las técnicas de relajación con o sin Hipnosis, la fisioterapia y el tratamiento farmacológico.

Alguien podría preguntarse, para qué añadir la hipnosis si ya se están usando un tratamiento adecuado. La respuesta es sencilla, en primer lugar, usar una analgesia hipnótica autoinducida (un buen tratamiento que incluya la Hipnosis se basa en el aprendizaje de la autohipnosis por el mismo paciente), va a desarrollar su autonomía y un mayor control sobre los síntomas, algo que la medicación por sí sola, por muy eficaz que sea, difícilmente va a conseguir. En segundo lugar va a potenciar los efectos analgésicos de esa medicación de base, de forma que se pueden disminuir las dosis y evitar efectos secundarios indeseados y, en tercer lugar, la Hipnosis tiene una ventaja fundamental respecto a las técnicas clásicas de relajación, se pueden dar sugestiones de analgesia (y no solamente de relajación), consiguiendo un mayor bienestar.

En resumen, se puede decir que fue una jornada rica en conocimientos, en prácticas y en calor humano. Una experiencia de aprendizaje compartida no solo por los miembros de la Asociación Española de Hipnosis que allí estábamos, sino por los muchos asistentes que aportaron su curiosidad, su visión y sus ganas de aprender en buena compañía. 

Sirvan estas líneas, para transmitir de parte de la AEH el agradecimiento a todos los asistentes y especialmente al ponente, el Dr. José Sala Paya por su generosidad y su esfuerzo por hacernos participes de su dilatada experiencia y amplios  conocimientos de forma amena, gracias a sus grandes dotes de comunicador y su inestimable sentido del humor. ¡Muchas gracias!