La Hipnosis Terapeutica

LA HIPNOSIS TERAPÉUTICA
A lo largo de su historia la hipnosis ha tenido dos caminos bien delimitados, que a su vez se han confundido en muchos casos, por el público en general. La aplicación más conocida, aún en nuestros días, es la que le atribuye propiedades de poder al hipnotizador sobre el sujeto hipnotizado, que pierde todo el poder y la voluntad sobre si mismo y la forma de relacionarse con el entorno. Esta teoría es la autoritaria o imperativa, carente de valor terapéutico, y normalmente se aplica en los teatros y demás espectáculos.
Sin embargo existe otra teoría sobre la hipnosis, que cada vez está siendo
investigada y practicada más, y esta es la hipnosis natural o permisiva, que se
utiliza como una técnica para aplicar terapias (como las cognitivo conductuales), con una mayor efectividad y rapidez, siendo esta su mejor aplicación.
La hipnosis es un proceso de inducción donde la persona entra en un estado
de conciencia especial (estado alternativo de conciencia), en el que muchas
funciones mentales y emocionales funcionan de una forma diferente,
pudiéndose ejercer una mayor influencia sobre ellas, con el fin de obtener
fácilmente información del inconsciente, inducir a la persona a un determinado
tipo de conductas, ampliar el umbral del dolor, visualizar el futuro con unas
ventajas determinadas concretas o regresar al pasado para hacer presentes las
secuelas de problemas y aplicar posteriormente una terapia determinada.
El proceso hipnótico nos lleva a un estado de trance particular, de mayor
receptividad, que puede ser provocado por otra persona, y cuya profundidad
depende más del sujeto hipnotizado que del hipnotizador. Todas las personas
entramos en trance muchas veces al día, por ejemplo: al soñar despierto, en
los estados de duerme-vela, cuando estamos absortos leyendo un libro y nos
olvidamos del exterior, en ese momento nuestra atención y concentraciónfunciona mejor y recordamos más fácilmente lo leído. De la misma forma cuando entramos en el estado hipnótico estamos más activos mentalmente obteniendo mejores resultados. Los ciclistas y deportistas en general entran en estado de trance cuando "disfrutan sufriendo" o "entran en zona", en ese momento es cuando rinden más, porque su mente profunda es la que dirige su actividad corporal.
Cuando hablamos de aplicación de terapias con ayuda de la hipnosis no estamos refiriéndonos sólo a la aplicación de órdenes posthipnóticas como en muchos casos se realiza. Si sólo aplicamos órdenes posthipnóticas, al principio parece que el paciente deja de fumar o elimina una conducta, pero en realidad esta modificación sólo se realiza mientras esta orden mantiene su efectividad, y todas las órdenes posthipnóticas tienen caducidad. Sin embargo el hecho terapéutico real es aquél que permite a una persona la cual tiene problemas de relación ya sea consigo mismo o con el entorno, que comprenda por qué funciona así y además ponga los mecanismos internos necesarios para la modificación de la conducta.
Llegar a esta comprensión es fácil mediante la hipnosis ya que nos permite la
focalización selectiva de nuestra atención, cuando se realiza de una forma
adecuada. Y además podemos propiciar el cambio al acceder a un nivel profundo mental, donde están los esquemas automáticos de funcionamiento del ser humano. Los grandes maestros orientales dicen: "El ser humano cuando quiere cambiar una conducta, tiene que realizarla tantas veces conscientemente hasta que se instale en su inconsciente de forma automática".
La Hipnosis acelera sensiblemente no sólo la comprensión de por qué estamos
realizando una conducta, sino también el nuevo proceso de respuesta
automática inconsciente, ante los estímulos del mundo exterior.
La hipnosis es una técnica multidisciplinar que cada vez se emplea más en
psicoterapia, siendo sus resultados asombrosos en el control del dolor
fisiológico (odontología, deporte, parto, etc.), en el control y curación de
enfermedades psicosomáticas (alergias, asma, migrañas, etc.), trastornos
psicológicos (ansiedad, fobias, anorexia, etc.), control de hábitos negativos(adiciones al alcohol, juego, tabaco, etc.), para el desarrollo de la concentración
en los estudios y trabajo, reducción del estrés, etc.
Pero esto no quiere decir que la hipnosis lo cure todo y consiga resultados
instantáneos, ni mucho menos. Es una técnica que aumenta la eficacia y la
rapidez de algunas terapias psicológicas y en la mayoría de los casos obtiene
resultados espectaculares y sorprendentes.
Todas las personas podemos entrar en estado hipnótico fácilmente, con mayor
o menor tiempo de práctica. Los buenos hipnoterapeutas consiguen llevar a
sus pacientes a estados ideales, para la eficaz aplicación de la terapia, y tienen
signos externos que les permiten saber si una persona está en estado
hipnótico, tales como: la respiración profunda, las mandíbulas se entreabren,
aparecen ciertos tics, los labios se hinchan, etc.
La hipnosis bien aplicada no tiene ningún riesgo, al contrario sus beneficios son
innumerables, y van desde la eliminación de problemas (por eso se aplica cada
vez más en psicoterapia), hasta la consecución de un buen funcionamiento
corporal, mental y emocional del ser humano (por lo que es imprescindible en
los métodos de desarrollo personal y profesional).


José Elías

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